MARIALES ORIENTADORA. #PROFESORINCLUSIVO
“Se me cayeron los palos del sombrajo”, literalmente.
Eso fue lo que pensé cuando, tras la euforia inicial porque por fin iba a ver cumplido mi objetivo de ser orientadora, me di cuenta de lo que era trabajar en un EOE (Equipo de Orientación Educativa).
Aquello no tenía nada que ver lo estudiado hacía varios años atrás en la Universidad. Mi primera reacción fue de… “Bueno, esto es lo que hay… ya me acostumbraré…”.
Sin embargo y, afortunadamente, pronto me di cuenta de que no tenía que acostumbrarme, que aquello lo podía cambiar.
Es verdad, cuando comencé, en la mayoría de los EOEs se trabajaba bajo un modelo clínico, diagnóstico. Pero también tuve la suerte de dar con compañeros y compañeras que comenzaban a trabajar desde otra perspectiva… Así que pensé…
“Mariales, tienes dos opciones, subirte al tren o construir otro”. Y eso fue lo que hice.